El empresario español Antonio Jiménez López, asesinado en Valverde y dedicado durante décadas al negocio de plantas y flores, había registrado su vivero en España a nombre de su esposa. Según documentos mercantiles, ella figuraba como propietaria total de la empresa y, en la actualidad, es la principal acusada por su muerte.
Jiménez López, natural del municipio Albox, era conocido en el sector del paisajismo y la decoración floral en la provincia de Sevilla, España.
Durante años dirigió el vivero Nazagarden, establecimiento ubicado en la carretera de Montequinto, en la localidad Dos Hermanas, que, de acuerdo con el directorio de empresas españolas -en colaboración con el diario El Economista-, en junio de 2019 había sido rebautizado como Patria Garden.
De acuerdo con informaciones publicadas por el medio español Diario de Sevilla, el cambio de nombre del negocio hacía referencia directa a su esposa, quien siempre aparecía en el registro mercantil como titular del vivero.
En la práctica, era ella quien atendía a los clientes, mientras que el empresario mantenía un perfil más discreto en la gestión cotidiana del establecimiento.
El negocio comenzó con la venta de plantas y flores, pero con el tiempo amplió sus servicios hacia la decoración floral y el paisajismo.
Debido a esa expansión, el vivero llegó a participar en la ambientación de bodas, bautizos y comuniones, así como en la decoración de hoteles, restaurantes, bares y bloques de viviendas en la comarca sevillana.


