Baní.– La tradicional Feria del Mango Banilejo abre sus puertas este miércoles y se extenderá hasta el próximo domingo 7 de junio, consolidándose como uno de los eventos agrícolas y culturales más importantes de la región Sur.
En esta edición, la feria tendrá como escenario la avenida Fabio Herrera, a unos 150 metros de la Circunvalación de Baní, debido a los trabajos de remodelación que se realizan en el parque municipal, sede habitual de la actividad.
Más allá de su relevancia económica, el mango representa una parte esencial de la identidad banileja. La provincia concentra cerca del 80 % de la producción nacional de esta fruta, con más de 50 mil tareas dedicadas a su cultivo y una importante participación en los mercados internacionales, especialmente en Europa y Estados Unidos.
La producción de mango genera miles de empleos directos e indirectos, beneficiando a productores, comerciantes, transportistas y trabajadores agrícolas que participan en las labores de siembra, cuidado y cosecha.
Una fruta que forma parte de la vida cotidiana
Para los habitantes de Baní, el mango trasciende su valor comercial. En gran parte de los hogares es común encontrar uno o varios árboles en patios y jardines, convirtiéndose en un elemento inseparable de la vida familiar y comunitaria.
Historiadores y gestores culturales destacan que el mango es un símbolo de arraigo, tradición y encuentro familiar. Bajo su sombra se comparten historias, se reciben familiares que regresan al pueblo y se preservan costumbres transmitidas de generación en generación.
Entre las variedades más apreciadas por los banilejos figuran el mamellito o banilejo, el fabricó, el ñagá, el moraito y el durito, muchas de las cuales sobreviven gracias al esfuerzo de las familias que continúan cultivándolas en sus hogares.
Tradición, anécdotas y preocupación por las variedades criollas
La relación entre Baní y el mango también está marcada por anécdotas populares, expresiones culturales y referencias literarias que reflejan la importancia de esta fruta en la historia local.
Sin embargo, productores, historiadores y promotores culturales han expresado preocupación por la desaparición progresiva de algunas variedades tradicionales, debido a la expansión de cultivos híbridos orientados exclusivamente al mercado de exportación.
Diversos sectores han llamado a las autoridades agrícolas a implementar medidas que permitan conservar y fomentar el cultivo de las variedades autóctonas, consideradas parte del patrimonio cultural y agrícola de Baní.
La Feria del Mango busca precisamente fortalecer ese vínculo entre producción, tradición e identidad, promoviendo el valor de una fruta que ha acompañado durante generaciones la historia y el desarrollo de la provincia Peravia.


