El DJ y productor francés David Guetta, una de las figuras más influyentes de la música electrónica a nivel mundial, triunfó el pasado viernes con su espectáculo “The Monolith Tour” en el Estadio Quisqueya de Santo Domingo.
Pese a los pronósticos de lluvia, miles de fanáticos provenientes de distintos puntos del país acudieron al recinto con la convicción de vivir una noche inolvidable. Y así fue, Guetta aterrizó con una propuesta de alto impacto: “The Monolith Tour”, una experiencia sensorial de alto calibre, concebida para impresionar, estremecer y dejar una huella en la memoria colectiva.

A las 12:15 de la madrugada, el espectáculo comenzó sin preámbulos. Las primeras notas de I’m good (blue), una mix de aquel clásico de Eiffel 65, ahora reconfigurado junto a la cantante Bebe Rexha, marcaron el tono de lo que vendría: un recorrido milimétricamente calculado entre nostalgia, euforia y espectáculo. La reacción fue inmediata. Pantallas 3D, fuego, estructuras móviles y haces de luz que parecían coreografiados con precisión quirúrgica, envolvieron al público en una experiencia que iba más allá de los beats.


