SANTO DOMINGO, 26 ago — El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) detuvo a 32 inmigrantes de República Dominicana en el estado de Maine entre 2024 y el 31 de julio de 2026, según un informe publicado el martes por la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes de Maine (MIRC), que advierte de un aumento de los arrestos migratorios en ese estado.
El estudio, elaborado a partir de datos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) analizados por la organización, señala que ICE realizó 482 detenciones entre enero y julio de este año, una cifra superior a las registradas en 2024 y 2025 combinadas.
En 2024 fueron detenidos 168 inmigrantes y en 2025 la cifra ascendió a 313, mientras que los arrestos contabilizados hasta el 31 de julio de 2026 alcanzaron los 482, de acuerdo con el informe.
Los nuevos datos divulgados por el DHS abarcan las actividades de ICE entre el 3 de marzo y el 6 de agosto de 2026. La información fue obtenida por el Proyecto de Datos de Deportación (DDP) y posteriormente analizada por MIRC.
Según la organización, el 98% de las personas detenidas durante el período analizado no tenía condenas penales, el 93,2% eran hombres y el grupo más afectado correspondía a personas de entre 25 y 44 años, que representaban el 68,4% del total. La mayoría de los arrestados procedía de países de África y América Latina.
El informe también refleja una expansión geográfica de las operaciones de ICE en Maine. En 2024, la agencia realizó arrestos en 20 municipios; en 2025 amplió su presencia a 31 localidades y, en los primeros siete meses de 2026, efectuó detenciones en 50 municipios del estado.
Entre las nacionalidades con mayor número de detenidos entre 2024 y julio de 2026 figuran Angola, con 250 personas; Ecuador, con 136; República Democrática del Congo, con 86; Guatemala, con 71; Honduras, con 43; Congo, con 33; República Dominicana, con 32; Ruanda y México, con 28 cada uno, y El Salvador, con 27.
El portavoz de MIRC, Rubén Torres, afirmó que las cifras evidencian que la población más afectada por los arrestos migratorios en Maine pertenece mayoritariamente a comunidades racializadas.
“Esto demuestra que en uno de los estados más blancos de Estados Unidos la gente que está siendo detenida es gente de color”, declaró Torres a EFE.
Torres sostuvo además que, a su juicio, la política migratoria del Gobierno del presidente Donald Trump prioriza objetivos de detención por encima de criterios relacionados con riesgos para la seguridad pública, al señalar que la gran mayoría de los arrestados no tenía antecedentes penales.
La organización también denunció el impacto que las detenciones tienen sobre las familias inmigrantes, al generar períodos prolongados de encarcelamiento, gastos en fianzas y representación legal, así como consecuencias económicas para los hogares y empleadores.
Torres citó como ejemplo el caso de Johan Sebastián Durán, un migrante colombiano que murió el 13 de julio tras recibir disparos de agentes de ICE durante un operativo en Briddeford, Maine. Según el portavoz de la coalición, Durán no era el objetivo de la operación.
Mufalo Chitam, directora ejecutiva de MIRC, señaló en un comunicado que las estadísticas permiten dimensionar el alcance de las operaciones migratorias, pero no reflejan el impacto humano que enfrentan las familias y comunidades afectadas.
“Detrás de cada dato hay una persona, una familia y una comunidad que viven con miedo e incertidumbre”, afirmó Chitam.


