Las autoridades federales de Estados Unidos destaparon en las últimas semanas un nuevo esquema de fraude millonario contra el sistema público de salud. Confirmaron que programas como Medicare y Medicaid siguen siendo blanco de redes criminales cada vez más sofisticadas.
El caso más reciente, dado a conocer este mes, involucra a un empresario vinculado a un laboratorio clínico que habría presentado reclamaciones falsas por más de 46 millones de dólares.
Logró recibir al menos 28 millones antes de ser detectado. Según el Departamento de Justicia, el esquema consistía en facturar pruebas médicas que nunca se realizaron, mediante clínicas con escasa o nula actividad.
El sospechoso fue arrestado a finales de febrero cuando intentaba abandonar el país. Las autoridades lo vinculan a una ofensiva más amplia contra el fraude sanitario.


