La medida deroga el decreto que establecía un arancel de 20 % para determinadas importaciones y protegía la producción local frente a la apertura prevista en el DR-Cafta
El presidente Luis Abinader derogó el decreto 693-24, mediante el cual se establecieron medidas arancelarias para regular las importaciones de arroz y proteger la producción nacional ante la entrada en vigor de nuevas condiciones comerciales previstas en el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta).
La decisión está contenida en el decreto 635-26, emitido el 9 de septiembre de 2026, cuyo primer artículo deja sin efecto la normativa promulgada en diciembre de 2024.
El decreto derogado establecía un arancel de 20 % ad valorem para determinadas categorías de arroz dentro del contingente registrado por República Dominicana ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las importaciones que excedieran ese cupo estaban sujetas a un arancel de 99 %.
Asimismo, contemplaba una cuota preferencial de 23,300 toneladas métricas de arroz originario de Estados Unidos, que podían ingresar al mercado dominicano con un arancel de 0 %. Una vez superado ese volumen, las importaciones quedaban sujetas al arancel de Nación Más Favorecida (NMF), de 99 %.
La presión comercial de Estados Unidos
La derogación se produce en medio de las conversaciones entre República Dominicana y Estados Unidos sobre las condiciones de acceso de productos agrícolas estadounidenses al mercado dominicano.
Dos días después de la emisión del decreto 635-26, el 11 de septiembre, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) planteó públicamente la necesidad de eliminar el decreto 693-24, al considerar que República Dominicana debía cumplir con los compromisos de acceso al mercado establecidos en el DR-Cafta para el arroz estadounidense.
El tema también fue tratado durante una reunión virtual entre representantes de Estados Unidos y el ministro de Relaciones Exteriores dominicano, Víctor “Ito” Bisonó.
Durante el encuentro se abordaron, además, el fortalecimiento de las relaciones económicas y comerciales entre ambos países y el interés de avanzar hacia un acuerdo de comercio recíproco.
El decreto 693-24 había sido promulgado en un momento en que el calendario de desgravación del DR-Cafta contemplaba la eliminación, a partir de enero de 2025, de los aranceles aplicados al arroz estadounidense.
Su derogación modifica el esquema específico establecido por el Gobierno dominicano para administrar la transición comercial, en un momento en que el arroz continúa siendo uno de los principales productos agrícolas del país y un componente estratégico de su seguridad alimentaria.
El peso del arroz en el consumo dominicano
De acuerdo con datos presentados por la consultora DASA, el consumo promedio de arroz en República Dominicana ronda los 65 kilogramos por habitante al año.
En 2024, el país produjo aproximadamente 680,000 toneladas métricas de arroz, volumen que permitió cubrir cerca del 96 % del consumo nacional.
La importancia estratégica del cereal ha llevado a otros países a mantener mecanismos especiales de protección para su producción. DASA ha citado los casos de Corea del Sur, que mantiene contingentes y elevados aranceles para las importaciones fuera de cuota; Japón, cuya producción local representa cerca del 99 % de su consumo, y Panamá, que ha declarado el arroz como un cultivo vinculado a la seguridad alimentaria nacional.
El decreto 635-26 dispone comunicar la derogación a los ministerios de Hacienda y Economía, Agricultura e Industria, Comercio y Mipymes; a la Dirección General de Aduanas (DGA) y al Consejo Nacional para la Soberanía y Seguridad Alimentaria y Nutricional (Conassan), entre otras instituciones, para los fines correspondientes.


