PARÍS.– Francia enfrenta una nueva jornada de tensión social tras la huelga general y las multitudinarias manifestaciones celebradas este jueves, en las que cientos de miles de trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales salieron a las calles para exigir mejoras salariales, mayor poder adquisitivo y cambios en las políticas económicas del Gobierno.
El Ministerio del Interior estimó en 575,000 la cantidad de participantes en las movilizaciones realizadas en todo el país, mientras que la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos franceses, elevó la cifra a 1.6 millones de personas.
Las protestas se extendieron por París, Marsella, Lyon, Nantes, Burdeos y otras ciudades, en una jornada que también provocó interrupciones en el transporte ferroviario, actividades educativas y distintos servicios públicos.
En la capital, la manifestación reunió a decenas de miles de personas en un recorrido entre las plazas de la República y de la Nación. Aunque la marcha transcurrió mayoritariamente de forma pacífica, se registraron enfrentamientos entre algunos grupos de manifestantes y las fuerzas policiales.
De acuerdo con el balance de las autoridades, las movilizaciones dejaron 448 detenidos y 53 agentes policiales heridos, además de incidentes en París, Lyon, Rennes y Toulouse.
Reclaman aumentos salariales y protección de los servicios públicos
Las principales demandas de los manifestantes incluyen un aumento del salario mínimo, mejores condiciones laborales, mayores recursos para la educación y la sanidad pública, así como medidas para enfrentar el encarecimiento de la vivienda y otros gastos esenciales.
El movimiento, que comenzó en septiembre con protestas estudiantiles por las condiciones de los centros educativos y la falta de recursos, ha ampliado progresivamente su alcance hasta incorporar a trabajadores de los sectores público y privado, jubilados y organizaciones sociales.
Los sindicatos también cuestionan los planes de austeridad y los recortes presupuestarios impulsados por el Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu, en medio del debate sobre las cuentas públicas para 2027.
La secretaria general de la CGT, Sophie Binet, llamó a mantener la presión sobre el Ejecutivo y reclamó respuestas concretas a las demandas de los trabajadores.
Gobierno convoca diálogo con sindicatos
Ante la magnitud de las movilizaciones, Lecornu anunció la celebración de una conferencia social el próximo lunes 9 de noviembre, con representantes sindicales y organizaciones empresariales, para abordar las preocupaciones relacionadas con los salarios y el poder adquisitivo.
El encuentro busca abrir un espacio de negociación y reducir las tensiones que se han acumulado durante las últimas semanas.
Sin embargo, los sectores movilizados mantienen sus convocatorias. Organizaciones juveniles y activistas vinculados al movimiento de los chalecos amarillos han anunciado nuevas manifestaciones para este sábado 7 de noviembre, lo que anticipa la continuidad de las protestas.
La jornada del jueves representa una nueva prueba para el Gobierno francés, que deberá responder a un movimiento social cada vez más amplio, mientras intenta avanzar en la discusión presupuestaria y contener el descontento ciudadano.


