Irán planteó reabrir el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, pero bajo condiciones que incluyen una reducción de la presión militar estadounidense y el levantamiento del bloqueo sobre sus puertos. El presidente Donald Trump rechazó la propuesta, argumentando que busca un acuerdo diferente.
La reacción tuvo un efecto inmediato sobre los mercados. El Brent superó los US$108 por barril este lunes, mientras aumentaron nuevamente las preocupaciones sobre el suministro mundial de energía.
El estrecho de Ormuz es especialmente importante porque constituye una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo. El tráfico marítimo se ha reducido drásticamente: datos de navegación citados por Reuters muestran que solo dos buques de carga atravesaron el estrecho en una jornada, frente a un promedio previo al conflicto de unos 125 grandes buques comerciales diarios.
Además, reportan que el aumento del petróleo ya está generando temores de mayor inflación, lo que puede influir en las expectativas sobre las tasas de interés internacionales.


