Las autoridades rusas mantienen bajo aislamiento y vigilancia a decenas de personas luego de la muerte de una técnica de laboratorio de 28 años que trabajaba en un instituto especializado en el estudio de la peste y otras enfermedades infecciosas.
La investigadora, identificada por medios locales como Darya Shipilova, trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk, en la localidad de Shelekhov, Siberia. Murió después de ser diagnosticada con una neumonía de origen “desconocido”, informó Rospotrebnadzor, la agencia rusa encargada de la vigilancia sanitaria y el control de enfermedades infecciosas.

La muerte ha generado preocupación debido a que la institución donde trabajaba Shipilova está dedicada al monitoreo y prevención de brotes de enfermedades consideradas de alto riesgo.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, pidió el martes a Rusia que proporcione más información sobre las circunstancias de la muerte.
“Creo que corresponde a Rusia compartir más información con el mundo”, dijo Rubio, quien advirtió que, ante la limitada información disponible, sería irresponsable especular sobre las causas del fallecimiento.
“Lo estamos observando muy de cerca, hora por hora”, añadió.
Rusia descarta vínculo con el trabajo de la investigadora
Rospotrebnadzor ha intentado desvincular la muerte de Shipilova de sus actividades profesionales. La agencia afirmó que en las muestras tomadas a la paciente no se detectaron microorganismos relacionados con sus funciones laborales y aseguró que la situación epidemiológica en la región permanece estable.
Sin embargo, la directora de Rospotrebnadzor, Anna Popova, viajó a Irkutsk el viernes para participar en una reunión extraordinaria de la comisión regional contra epidemias.
Según el gobernador de la región, Igor Kobzev, el encuentro estuvo relacionado con un “caso sospechoso de una infección particularmente peligrosa” detectado en un residente de la zona.
El instituto donde trabajaba la investigadora no quiso hacer comentarios sobre el caso.
Cerca de 200 personas bajo observación
Las autoridades regionales han puesto en marcha un conjunto de medidas para contener una eventual propagación de la enfermedad.
Maxim Modin, alcalde del distrito de Shelekhovsky, informó que el área de hospitalización del centro médico donde fue atendida la investigadora fue puesta en cuarentena. Además, varios departamentos dejaron temporalmente de admitir o dar de alta pacientes.
Medios locales también han informado del cierre o aislamiento de otros centros hospitalarios de la región.
Informaciones no oficiales, difundidas por el medio regional independiente Liudi Baikala, señalan que cerca de 200 personas permanecen bajo observación.
Rospotrebnadzor informó, no obstante, que algunas personas que estuvieron en contacto con la investigadora dieron positivo a covid-19 y rinovirus, este último uno de los principales causantes del resfriado común.
El Kremlin pidió a la población evitar rumores y confiar únicamente en la información proporcionada por las autoridades.
“Hay que confiar en las declaraciones oficiales de Rospotrebnadzor y no prestar atención a diversos rumores y especulaciones”, dijo el portavoz presidencial Dmitri Peskov.
La OMS considera bajo el riesgo para la población
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que mantiene contacto con las autoridades sanitarias rusas para verificar el caso, sus circunstancias, las pruebas de laboratorio realizadas y sus resultados.
Con base en la información no oficial disponible, la organización considera que el riesgo para la salud pública de la población general parece ser bajo.
A pesar de ello, países vecinos han reforzado sus medidas de vigilancia. Kazajistán informó que mantiene controles sanitarios y de cuarentena en los pasos fronterizos, mientras que Uzbekistán elevó el nivel de preparación de sus autoridades ante posibles enfermedades infecciosas.
Kirguistán también anunció controles de cuarentena en sus puntos fronterizos.
¿Podría tratarse de peste neumónica?
La preocupación se debe, en parte, a la naturaleza del instituto donde trabajaba la fallecida y a la posibilidad planteada inicialmente por algunas autoridades de que la enfermedad pudiera estar relacionada con la peste.
El jefe de la vecina república de Buriatia, Alexéi Tsydenov, había señalado que la investigadora pudo haber muerto posiblemente a causa de la peste, aunque aclaró que no se había registrado un brote de la enfermedad en su región.
La peste es causada por la bacteria Yersinia pestis y tiene tres formas principales. La peste neumónica afecta los pulmones y puede provocar fiebre, dolor de cabeza, debilidad, dificultad para respirar, dolor en el pecho y tos, en ocasiones acompañada de secreciones sanguinolentas.
Especialistas han señalado que, aunque la enfermedad puede ser mortal, no se transmite con la facilidad de enfermedades respiratorias como la covid-19. La transmisión de persona a persona requiere, en particular, una exposición significativa a las bacterias presentes en las secreciones respiratorias de un paciente infectado.
La peste también existe de manera endémica entre poblaciones de animales silvestres en algunas zonas de Siberia.
Un especialista en virología de Siberia, Alexander Chepurnov, explicó que los estrictos protocolos aplicados en el instituto están diseñados precisamente para impedir la propagación de posibles infecciones.
Tras una exposición sospechosa, los trabajadores deben reportar inmediatamente el contacto, someterse a procesos de descontaminación y evaluación médica y permanecer aislados durante el período en que puedan representar un riesgo de contagio.
Las autoridades piden calma
Una planta de aluminio cercana al laboratorio recomendó a sus trabajadores utilizar mascarillas como medida preventiva. Su director, Artem Fominikh, pidió mantener la calma ante las informaciones contradictorias que circulan sobre el caso.
Gennady Onishchenko, antiguo responsable de Rospotrebnadzor, consideró que la infección registrada en Irkutsk probablemente no corresponde a la peste y sostuvo que, incluso si se confirmara, no necesariamente provocaría una propagación generalizada.
La peste, además, puede tratarse eficazmente con antibióticos cuando es diagnosticada y atendida de manera temprana.
Por ahora, las autoridades rusas mantienen las investigaciones y los controles sanitarios mientras esperan los resultados de las pruebas que permitan determinar qué infección provocó la muerte de la investigadora.


