El geólogo Osiris de León advirtió que República Dominicana necesita acelerar la evaluación de sus edificaciones estratégicas y actualizar sus normas de construcción para reducir la vulnerabilidad ante un terremoto de gran magnitud, especialmente en zonas levantadas sobre suelos blandos.
De León planteó que escuelas, hospitales, iglesias, plazas comerciales, hoteles, centros de convenciones y cualquier edificación que concentre regularmente grandes cantidades de personas deberían ser sometidos a evaluaciones estructurales que permitan establecer su capacidad de respuesta ante un movimiento telúrico.
Durante el panel “Prevenir es parte del futuro”, durante el Encuentro de HOY, insistió en que el análisis no puede limitarse a las edificaciones, sino que debe considerar las características del terreno donde están construidas.
Explicó que tradicionalmente se evalúa “del suelo para arriba”, cuando también resulta fundamental estudiar lo que existe debajo de cada estructura y determinar cómo respondería ese emplazamiento ante las ondas sísmicas.
El geólogo señaló que la expansión vertical de las ciudades hace todavía más urgente esa tarea. Recordó que sectores como Naco y Piantini, en el Distrito Nacional, están asentados sobre roca, mientras otras zonas del país presentan suelos blandos que pueden amplificar las ondas sísmicas.


