Cuando el consumo reflejado en el recibo no se corresponde con el uso habitual de los electrodomésticos en el hogar o negocio, es crucial actuar con rapidez y conocer los canales institucionales dispuestos para atender estas situaciones.
Si tras la revisión interna persiste la discrepancia, el usuario debe acudir en primera instancia a la oficina de atención al cliente de su empresa distribuidora de electricidad (Edeeste, Edenorte o Edesur). Allí se debe interponer una reclamación formal por alta facturación, solicitando una inspección técnica de las instalaciones y del contador para descartar fallas de medición o lectura errónea.
Es de suma importancia realizar la reclamación antes de la fecha de vencimiento del recibo en cuestión o dentro de los plazos establecidos por el regulador. Durante el proceso de revisión, las distribuidoras están obligadas a evaluar el historial del cliente y no pueden suspender el servicio eléctrico por el monto disputado, siempre y cuando el usuario mantenga al día el pago del promedio de sus consumos habituales.
En caso de que la respuesta de la distribuidora sea desfavorable o transcurra el plazo legal sin recibir una solución, la persona puede acudir a la Oficina de Protección al Consumidor de Electricidad (Protecom), dependencia de la Superintendencia de Electricidad (SIE). Protecom evalúa las pruebas presentadas por ambas partes y dictamina una resolución de cumplimiento obligatorio.
Mantener un control constante de los hábitos de consumo y guardar los recibos anteriores facilita la argumentación ante las autoridades. Conocer el procedimiento correcto de reclamo garantiza que los derechos de los consumidores sean respetados y evita pagos injustificados por anomalías en el suministro de energía.


